manualidades para recien nacidos

Hace tiempo que vengo queriendo montarle una cesta de los tesoros a la peque. El momento ideal para presentar esta actividad se da una vez que se aguantan sentados sin ayuda pero antes del gateo, cuando sus prioridades ya pasan a ser el desplazamiento. Hoy os cuento cómo organizar y ofrecer esta actividad que, personalmente, considero uno de los básicos para bebés.

Para todas aquellas mamás (y papás) que no hayáis tenido el placer de haber oído hablar anteriormente de la cesta de los tesoros, a primera vista os parecerá una simple cesta llena de un batiburrillo de cachivaches. Y lo es. Creo que de ahí radica su magia. Para el bebé es un mundo de tesoros por descubrir. Para el adulto es un juego económico, fácil de conseguir, fácil de limpiar, fácil de desechar o reutilizar… ¡Todo son ventajas!

cesta-de-tesorosPara fundamentar un poco mi teoría e intentar convenceros de que montéis una cesta de los tesoros para vuestros churumbeles, os diré que en su día fue idea de la pedagoga inglesa Elinor Goldschmied, quien maquinó esta actividad con el fin de desarrollar los sentidos de los más pequeños a través del juego manipulativo. Que no es que sea cosa mía ponerle para jugar cuatro cacharros en un cesto, que está la cosa más que estudiada.

Materiales para la manualidad

Como podéis ver, en su interior he puesto materiales de madera, cristal, metal, cartón, tela, una concha, un cepillo, un colador, un embudo… En definitiva, objetos que no sean de plástico (el material típico del que están hechos casi todos los juguetes de hoy en día) La cuestión es ofrecerle al bebé experiencias sensoriales diferentes en base a las diferencias de forma, color, tamaño, temperatura, peso, olor… de cada objeto.

Y ahora viene cuando os explico el porqué de mi devoción por esta actividad, que supone un sin fin de ventajas, desde mi punto de vista.

Para empezar, dejamos al bebé autonomía de elección. Así pues, si le dejamos sentado junto a la cesta, él mismo podrá seleccionar el material que más le llame la atención en cada momento. Lo puede manipular con los cinco sentidos, con las manos y con la boca, seguramente lo golpee contra el suelo, observando las reacciones que produce, consiguiendo así la satisfacción de su curiosidad innata. Además, en nuestro caso, contribuye a la consolidación del gateo, puesto que los objetos se van desperdigando por el salón y ella se las ingenia para alcanzarlos, teniendo que poner en práctica nuevas habilidades motoras, hasta ahora desconocidas, como por ejemplo el equilibrio o bien conocer los propios límites, cuando ella misma para, porque ve que se puede caer y busca un camino alternativo.

Cómo actuar en el juego

Con este juego se obtiene independencia del adulto, éste le ofrece seguridad, pero desde una distancia prudencial. Yo me sitúo a metro y medio o 2 metros de ella y la observo en silencio. Ella va haciendo, pero de vez en cuando me mira, y la reconforta saber que sigo ahí. Es importante no perderle de vista, pero no intervenir, evitando por ejemplo animarle a que coja un objeto que nunca coge. Tal vez no lo coja porque llame poco su atención, le sea más difícil levantar o simplemente su textura no sea de su agrado.

La cesta de los tesoros se ofrece un ratito cada día, hasta que el bebé se canse y empiece a mirar hacia otros lados. No tiene sentido ofrecerla en demasía, ni tampoco una vez que el bebé ya se desplace con soltura por el espacio, puesto que se habrá perdido la finalidad inicial. Es genial para compartir con más niños que se encuentren en el mismo momento evolutivo, de hecho es una actividad habitual en las aulas de bebés de las escuelas infantiles.

Es muy importante que nos cercionemos que el material es seguro, que no se rompa o contenga piezas pequeñas ya que existe riesgo de atragantamiento. También es recomendable lavar los objetos cada pocos días (puesto que se llenan de babas, acaban rodando por el suelo…) y revisarlos para comprobar que sigan en perfectas condiciones. Si durante los meses que ofrecéis la cesta del tesoro a vuestro bebé vais encontrando nuevos objetos que pensáis pudieran ser de su agrado, podéis ir sacando unos y añadiendo otros, en función de sus preferencias o del material que tengáis disponible.

Mejora de resultados

Para mejores resultados y con tal de favorecer la concentración, recomiendo retirar otros objetos y juguetes que puedan distraerle o estar a su alcance.

Y hasta aquí el post de hoy. Nosotras estamos encantadas con esta nueva actividad. A día de hoy, su objeto predilecto es la flanera de metal y el que menos le motiva es el cepillo de cerdas verdes. La peque disfruta como una loca, con tantos objetos todos, toditos para ella y yo de verla aprender cosas nuevas cada día, curioseando aquí, chupeteando allá… ¡Os la recomiendo encarecidamente!

Fabricar tamborín para bebe

Mi bebé se aburre. Sí amigas. Es la triste realidad. Juega con un sonajero como si no hubiera un mañana y acto seguido lo suelta. Se gira, se pone de panza (su nueva afición preferida) pero al cabo de un rato se cansa. Le ofrezco un trapito (ahora se ve que se llaman muselinas) y juega como una loca… 5 minutos.

Así que me empecé a romper la cabeza buscando algo que le resultara divertido (aunque solo fueran 5 minutitos) para variar (aún más) su oferta actual de juguetes.

Y esto es lo que se me ocurrió hacer con 4 cosas que tenía por casa.

tamborin para bebe

Hecho con amor

Muy fácil de hacer. Solo necesité estos materiales:

materiales para tambor manualidadUna caja de quesitos
Washi tape
Botones o cuentas
Hilo
Un lápiz
Pintura y pincel

Fases para hacer el tamborín.

Primero pintamos la caja. Yo tenía esta pintura dorada por casa. ¿A que es un color bonito? Es muy brillante y eso a los bebés les encanta.
Después hacemos dos “manojos de hilos” Cada manojo irá a un lado del tamborín con sus respectivos botones. Yo hice dos (como los que veis en la foto 2) de 4 hilos cada uno. Después hacemos un nudo en cada grupo de hilos, para que no se esparzan.
A continuación haremos una pequeña incisión con unas tijeras en lo que será la base del tamborín e introducimos el lápiz.

fases construir tamborin
Lo más complicado viene a la hora de fijarlo por dentro para que no baile. Yo lo adherí al interior con más washi tape (vale para todo) y quedó más que bien.

¿Recordáis el manojo de hilos del punto 2? Pues ahora tenemos que introducir los botones por el extremo que queda libre. Yo tenía botones y cuentas. En cada manojo introduje 3 botones.
En mi caja de quesitos venían dos mini agujeros que me vinieron genial para introducir los hilos. Si no los tuviera, habría que hacerlos por ejemplo, con la punta de unas tijeras afiladas. Pasamos los hilos y hacemos un nudo en la parte que queda dentro de la caja, para que no salgan. Vigilad que os queden de la misma medida los dos lados.

tambor-para-bebe
A continuación selle ambas mitades de la caja con más washi (lo tengo más que amortizado a estas alturas ¿eh?)
Para que los hilos no queden aplastados hacemos una mini incisión en el washi, para que se puedan mover libremente y…
Al final me pareció muy soso todo dorado así que recorté un corazón de cartón de una caja de cereales y lo pinté

Y ¡tachán! éste es el resultado ¿Qué os parece? ¿Alguien se anima?

resultado tambor para bebes

Nura desde luego ha alucinado…
… ¡Durante 5 laaaargos minutos! Mañana se lo vuelvo a sacar 🙂

tablero sensorial para bebes

Buenos días brico cutre maniacos! Seguimos con nuestra entrega de: aprovecha lo que tengas en casa para mantener a tu bebé entretenido. En el capítulo de hoy, os muestro cómo hacer un tablero que mantenga la mar de entretenidos a vuestros retoños y hecho en su totalidad con material que tengáis por casa.

En mi caso, se me encendió la bombilla cuando, hace unos días estrenamos nevera y en el interior de la puerta venía una especie de cartón pluma plastificado. Y pensé ¡uy, pero si esto es a prueba de babas! Sí, tal como lo oís. Mi yo de hace unos meses lo hubiera desechado más rápido que corriendo en el contenedor correspondiente, pero mi yo actual… ah no, sólo pienso en babas y cacas de bebé. Cosas de la maternidad, supongo.

tablero sensorial para niños

Así que saqué mi arsenal de manualidades, que hasta poco antes de ser madre sólo utilizaba con fines de satisfacer a mis alumnos, y me dejé llevar por un horror vacui de de palos de polo, pompones, fieltro y limpiapipas. Todo ello bien pegadito con pistola de cola.

Este fue el resultado:

material sensorial bebe

La cara de emoción que puso cuando lo vio por primera vez, fue de lo mejor. Además, este juego es multimotricista (palabra que me acabo de inventar) porque, no sólo contribuye al desarrollo de la motricidad fina, como veis en las fotos de arriba, sino que también favorece a la gruesa. Ya que el tablero se va moviendo por el suelo y el bebé tiende a perseguirlo, viéndose obligado a desplazarse tras él. Si lo preferís, lo podéis ofrecer al bebé mientras esté en la trona. Ayer estábamos su padre y yo en la mesa del salón, tecleando en los portátiles y ella tecleando sobre su tablero, la mar de concentrada.

tablero sensorail manualidad

También sería ideal, para bebés que ya dominan el gateo, colgarlo de la pared para invitar a la bipedestación. Tal vez para entonces me curre otro un poco más resistente.