Mi bebé duerme mal

Me disculparéis, pero esta semana hemos andado vagando como almas en pena. Apenas me he pasado por aquí ni por los blogs de cabecera. Y digo esta semana, porque ha sido el momento en que me he dado cuenta que realmente hay un problema. Hasta ahora, lo he ido llevando, pero hemos llegado a un punto bastante heavy. Y para explicaros el porqué entraré al trapo con el meollo de la cuestión porque no se me ocurre un símil mejor que el del título de película homónimo que hoy da nombre a este post. Tenemos problemas de sueño. Sí. Digo tenemos porque si mi hija no duerme, cosa que apenas hace, yo tampoco. Y en esas andamos.

Cada dia duerme peor

He presenciado como la cosa se ha ido poniendo cada vez más fea. Y sí, según la pediatra es normal. Pero no dejo de quitarme la sensación de que vamos de mal en peor. Empezó de recién nacida durmiendo del tirón la friolera de ¡hasta 9 horas! Cosa que ahora recuerdo con nostalgia..
Después al poco tiempo empezó a reclamar su toma nocturna a eso de las 4. Cosa que acepté, ya que consideraba que lo raro había sido que hasta ahora no la hubiese querido. Después de su toma se volvía a quedar frita hasta la de las 8, hora muy razonable para levantarse. Y yo satisfecha.

Despertares nocturnos

Pero poco a poco hemos ido presenciando más despertares nocturnos, y actualmente, el 90% de las veces que se despierta no es de hambre. Mi hija, que ahora tiene 6 meses y medio, se despierta llorando hasta 5 veces en plena noche, desconsolada, con el peor de sus llantos, que ni lloró tanto el día que se dio un buen chichón haciendo sus intentos de voltereta en el suelo. Algunas pocas veces, se calma con el chupete. Otras, en cambio, rechaza el chupete, le preparo un biberón (desoyendo los consejos de mi pediatra, que, debido al tamaño y peso de mi hija, me aconsejó eliminar la toma nocturna) y también lo rechaza. La cojo en brazos y le cuesta horrores despertar. Llora de dormida, desconsolada, y para que deje de llorar, la zarandeo suavemente mientras le doy palmaditas en el culo. Sólo así, al cabo de un rato, se despierta, súper desorientada, en mis brazos. Lo cual me lleva a pensar que tiene pesadillas. Pero en busca de pesadillas y terrores nocturnos en internet, todos los expertos indican que en bebés sólo se trata de un cambio en las fases de sus ciclos de sueño. ¿Así pues, porqué mi hija sufre (y es así, yo la veo sufrir) con cada cambio de fase en su sueño? Sufre ella y sufrimos nosotros, que vemos que algo no anda bien.

El dia no es mejor que la noche

Después durante el día, la cosa no mejora. Apenas hace siestas. Y de hacerlas, se despierta al mínimo perro que ladra o moto que pasa por la calle. Cosa que también se que es normal, puesto que no tenemos que minimizar el ruido en las siestas, para que sea capaz de diferenciar el día de la noche. Pero ella sigue sin dormir. Le cuesta horrores conciliar el sueño y le resulta extremadamente sencillo desvelarse. La consecuencia de esto es que llega un punto del día, en que está malhumorada y gruñona, frotándose los ojos, muerta de sueño. Le facilito momentos de calma, con música relajada,  sin actividades excitantes, he intentado todos los dudús, trapitos, chupetes, colechos y cunas que han estado en mi mano, pero nada… seguimos con este desorden del sueño.
Me han intentado tranquilizar diciéndome que son los dientes. Pero no hay ni rastro de ellos, y de día no se queja, ni tiene dolor aparente. Simplemente es un patrón que se repite, día si y día también: llanto desconsolado por la noche, dificultad para conciliar el sueño de día. Siestas nulas o extremadamente breves (hoy ha dormido un total de 20 minutos, si sumamos todos los minutos que ha dormido durante el día) y muchísima dificultad para dormirse, todas y cada una de las veces.

Afección a los padres insomnes

Y como rebote, mi sueño. No duermo (ya no digo 8 horas seguidas, cosa que me parece imposible) un miserable ciclo completo (que son unas 4 horas aproximadamente) desde hace meses. Y de día, tampoco puedo echarme una siesta. Aunque mi mayor preocupación ahora mismo es el bienestar de Nura.
Totalmente descartado el método Estivill, ya que me considero incapaz de dejar llorar a mi hija desconsoladamente en mitad de la noche. Y tampoco quiero renunciar a nuestro (largo) pero fiel ritual de buenas noches. Cada día la acuesto, la arropo, le pongo una playlist de canciones super relajantes, con su dudú y su chupete, y me quedo a su lado hasta que se duerme. Hasta ahora nos había ido bien. Así que no creo que el problema radique de ahí.
Sentíos libres de opinar y contarme casos similares, a ver si arrojamos algo de luz al respecto. Ojalá encuentre alguna solución o consuelo en vuestros comentarios, mediante esta poderosa herramienta que conforman las redes sociales.

hongos en bebes

Cómo detectar hongos en bebés, cómo son y los cuidados más importantes para evitar la aparición en la piel de tu bebé. Infórmate!

Siempre hay que prestar mucha atención a la piel de nuestros hijos.

Los bebés son fáciles victimas de los hongos.

Existen multitud de afecciones y enfermedades que pueden afectar a un bebé durante su proceso de desarrollo pero hoy hablaremos de uno de los problemas más comunes en bebés: hongos en la piel. ¿Acabas de ser padre y quieres estar preparado para abordar un problema de hongos en la piel de bebés?

Este video es bastante esclarecedor sobre el tema:

Espero que hayáis obtenido buena información del video, pues es muy instructivo acerca de los peligros de los hongos. Obviamente hay etapas peores que otras, especialmente el verano. Pero no debemos relajarnos en ningún momento del año. Cualquier afección basada en hongos es mejor tratarla desde el momento de la detección, sin esperar mucho, así los tratamientos son más efectivos.

En ningún caso cabe esperar a que se solucione sólo, eso puede complicarnos a la hora de quitarnos el hongo de encima.

Cada hongo es diferente y debemos contar siempre con la opinión de un pediatra o médico especialista, a ser posible un dermatologo. Que nuestra vecina tenga una sobrina con algo parecido jamás puede guiarnos a pensar que nuestro bebé tiene lo mismo. Ni siquiera podemos fiarnos de lo que ven nuestros ojos, siempre hay que contar con la opinión de un profesional.

Me gustaría mucho que usaseis los comentarios de este humilde blog para contar vuestras experiencias sobre hongos u otras enfermedades de la piel de vuestros hijos. Seguro que yo o muchas otras madres lectoras de este blog os lo agradecerán. también que compartais este post en redes sociales si no os importa. Creo que es un tema relevante que puede ser interesante para muchos padres y madres.