Para tí que vas a ser madre

Para ti, que sientes temblar los cimientos de tu estabilidad. Y esta afirmación que a priori parece abstracta se manifiesta, nada más lejos de la realidad, con unas fuertes náuseas, tal cual hubieses bajado de una atracción de feria. Para ti, que tu olfato se ha desarrollado hasta límites que no creías posibles, llegando a olfatear cualquier rastro de pestilencia delicado perfume de cualquier ser humano en 100 metros a la redonda. Para ti, que sientes la incertidumbre de que las cosas vayan a salir bien, de no saber del todo cuál será el mejor momento para dar la buena nueva, de estar preocupada por el tamaño que va a llegar a alcanzar tu barriga. Para ti, que vas a ser mamá. Tengo una noticia que darte: no lo vas a ser; ya lo eres.

Muchas preguntas sobre ser mami

¿Crees que estas embarazada y en unos pocos meses serás madre? Te equivocas ¿Crees que empezaste a ser mamá desde el preciso instante en que tu sueño se materializó a través de una rayita rosa? Te equivocas de nuevo, my friend.
De hecho iniciabas tus andaduras en la maternidad mucho antes, aunque eso tú, aún no lo sabes. Ya empezabas a ser mamá el día que se te escapó una lagrimilla viendo ese parto por youtube y deseaste ser tú esa afortunada mujer, en lugar de temblar de miedo ante semejante panorama de sangre, vísceras e instrumental sanitario como solías hacer hasta ahora.

solo en casa
Ya eras mamá desde mucho antes de ese momento en que ves rayitas rosas dobles, al lado de tu primer pis del día recién exprimido. Cuando te frotas los ojos, pensando que las legañas te impiden ver la realidad, pero paulatinamente aquella rayita se va oscureciendo y…¡Tachán! ¡Estás embarazada! y entonces te dan ganas de gritar cual Kevin McCallister pensando en todo lo que se te viene encima. Déjame que te diga algo que quizás aún no sabes: ya eres inmensamente afortunada.

Carta a una nueva madre

Te escribo estas líneas para que sepas que, a pesar de los tópicos, todo va a salir bien. Confía en mi. Y confía en ti. Sobretodo confía en ti. En tu capacidad para tomar decisiones, y sobre todo en la capacidad de tu cuerpo. Deja de tener pensamientos negativos sobre todo lo que te rodea, sobre tu parto, sobre tu bebé, sobre tu posparto, sobre ese conjunto con faldones de bebé en foto sepia que te han regalado… Y sé que esto te va a resultar complicado pero… intenta disfrutar del embarazo. Levántate el jersey y mírate esa panza:
Por culpa de ella te cuesta caminar, te cuesta respirar, te cuesta hacer la digestión, te es prácticamente imposible dormir y atarte los zapatos… pero gracias a ella vas a ser la mujer más inmensamente feliz del mundo. Y hablo de un tipo de felicidad que roza el misticismo. Hablo de la felicidad suprema verdadera. No existe aún una palabra en el diccionario español que aúne en un mismo significado las palabras amor + felicidad supremas verdaderas. Y eso exactamente es lo que vas a sentir. Te lo juro. Céntrate en eso y olvida todo lo demás. El resto es secundario.

Para ti, que estás llena de miedos y puñetas, nadie mejor que tu yo del futuro para aconsejarte y decirte todo lo que me hubiera ido bien saber por aquel entonces. Las cosas cambian vistas desde aquí. Ella es lo más importante. Y las hemorroides y la acidez no son sino un vago recuerdo que ahora queda muy atrás. Palabra. Ahora solo falta que la tecnología avance para poder hacerme hacerte llegar esta carta.

¿Algún Delorean en la sala?

PD: Aprovecha ahora para hacer cosas del tirón: dormir, limarte las uñas, comer de una sentada, hacerte las cejas, plantar un pino…

Con cariño,
Yo

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